Por qué contratar una agencia de publicidad independiente

La creatividad necesita libertad, y esa libertad no siempre se puede obtener en una estructura jerarquizada. En un mundo hipercompetitivo, las ideas originales, el pensamiento paralelo y el instinto a menudo consiguen triunfar. Aunque se considera que una agencia de publicidad independiente es la alternativa barata, muchas de ellas están demostrando que su falta de estructura y jerarquía es una ventaja competitiva en un mercado donde cada día se presentan millones de ideas nuevas.

En la nueva entrada de nuestro blog desglosaremos las principales razones que hacen que trabajar con una agencia de publicidad independiente sea una ventaja a tener en cuenta en 2018.

¿Necesito una gran agencia?

Antes de pasar a enumerar las razones por las que contratar una agencia de publicidad independiente es una buena idea, hazte la pregunta del millón: ¿necesito una gran agencia?

En publicidad existe una regla no escrita que afirma que las grandes empresas contratan grandes agencias.

Nosotros creemos que esta afirmación no siempre tiene lógica . ¿Por qué?

Si tu empresa contrata a una agencia con mil empleados, ¿cuántos crees que se asignarán a tu cuenta? Probablemente, menos de los que se asignarían en una con un tercio de la fuerza de trabajo.

Además, piensa siempre en el factor servicio. Para una agencia de gran tamaño eres solo una cuenta más de una enorme cartera, mientras que para una agencia pequeña, puedes representar una parte importante de su facturación, lo que probablemente te convierta en el objeto de todas sus atenciones.

Como consecuencia, cuidarán mejor de ti y de tus intereses.

Razones para contratar una agencia de publicidad independiente

Dicho lo cual, pasemos a enumerar solo algunas de las muchas razones existentes para contratar una agencia de publicidad independiente.

1/ Mayor flexibilidad frente al cambio

Hemos comentado en muchas ocasiones cómo el mercado está cambiando rápidamente. Los nuevos consumidores, los hábitos de nuestra sociedad y la tecnología están provocando profundos cambios en lo que hasta ahora era territorio conocido para marcas y anunciantes.

Esto supone la incorporación de nuevas herramientas, canales y tendencias que se actualizan casi cada mes.

En este panorama, una agencia independiente tiene la capacidad de reaccionar rápidamente, sin tener que esperar a grandes decisiones estratégicas. Una forma de actuar que se vuelve imprescindible cuando las marcas buscan innovación.

2/ Acceso a toda la información cuando la necesitas

Todo el mundo sabe que las grandes agencias están llenas de supervisores. Y es algo bueno, pero su trabajo es supervisar el trabajo de otros, no crear las campañas que conseguirán llevar a tu marca a lo más alto.

Debido al enfoque de volumen que tienen las grandes agencias, esta circunstancia no te beneficia.

Por el contrario, en las pequeñas agencias independientes, los equipos son más reducidos, por lo que el supervisor de tu cuenta sabe todo lo que necesitas sobre la marcha de tu proyecto. Está en contacto directo con el responsable último de cada una de las piezas que la componen, lo que te ayudará a conocer en profundidad cada paso que dan y sus motivaciones.

3/ Excelencia por definición

Al ser pequeñas, las agencias independientes dependen en gran medida de cada miembro del equipo. No hay lugar para la mediocridad o la pereza.

Tampoco tienen divisiones, departamentos, ni capas de gestión como las grandes agencias. Todos contribuyen a todo: posicionamiento, estrategia y ejecución.

Al no haber separación entre equipos, la comunicación fluye de forma más natural. Y lo que es mejor, ¡todos asisten a todas las reuniones!

No es necesario generar interminables informes ni memorándums que propicien la pérdida de información vital para tu cuenta por el camino.

El equipo será más eficiente y, lógicamente, eso repercutirá en beneficio de tu marca.

4/ Precios más bajos

Ser más barato es la otra cara de la moneda de la eficiencia.

Si hay menos intermediarios, habrá menos sueldos y menos gastos de personal. Además, con frecuencia, las agencias creativas independientes tienen precios más bajos porque ni persiguen el volumen ni tienen que justificar su marca.

Aunque no es una regla matemática, las agencias pequeñas tienen que luchar más por conseguir clientes grandes, y eso les hace rebajar sus expectativas económicas, lo que se convierte en una ventaja para las marcas.

Además, una agencia grande tiene mucha más logística que una pequeña. Las agencias grandes están llenas de procesos que sistematizan el trabajo y permiten a los supervisores que hemos comentado con anterioridad seguir el rastro de qué se ha hecho y qué no.

Muchos de estos procesos incluyen gastos que se imputan a cada cliente, encareciendo la factura final.

5/ Talento real

Cuando contratas una pequeña agencia con una cartera de clientes importante, sabes que estás contratando a los auténticos responsables del éxito.

Cuando contratas una agencia grande, no sabes qué equipo te asignarán. Y seamos francos, no todos los equipos creativos son iguales. Puede que tanto premio sea únicamente consecuencia del genio de una pareja creativa y que el resto de los equipos no tengan la suerte de contar con ella.

Lejos de ser demasiado pequeños para manejar una gran cuenta, este tipo de agencias pequeñas pueden ser la solución creativa que estás buscando para tu marca. Podrán ofrecerte ideas frescas, atención individualizada y un trato más personal y directo con todos los miembros del equipo.

6/ Personalización

En pocas palabras, para una agencia pequeña, cada cuenta es importante.

No es que las agencias grandes sean insensibles, simplemente es que pueden permitirse que una o varias cuentas se caigan de la cartera sin que ésta se vea muy afectada.

Por el contrario, las agencias pequeñas pueden ofrecer soluciones individualizadas a problemas concretos de sus clientes. Esa es su misión, retener y satisfacer los problemas de cada cuenta, por pequeña que sea.

7/ Mejores plazos

Muchas ideas geniales mueren en el abismo de procesos creativos complicados.

En agencias grandes hay procesos de aprobación que hacen que los tiempos se alarguen más de lo que a cualquier cliente le gustaría. En las agencias pequeñas el ciclo de generación de nuevas ideas es más reducido, por lo que pueden buscar nuevas ideas más rápidamente.

8/ Especialización local

Sabemos que los aspectos culturales de las campañas globales son importantes. Tan importantes que con frecuencia se encarga la adaptación a los mercados locales a pequeñas agencias que puedan captar los matices de cada región.

Si en 2018 te planteas contratar una agencia de publicidad independiente, ten en cuenta todas estas consideraciones. Aprovechamos para desearte en el año que empieza 365 días llenos de creatividad y talento.

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